Pacto de lobos (Christophe Gans, 2001) es una película francesa que sitúa la acción en Gévadaun, un pequeño pueblo francés del siglo XVIII, donde una bestia de origen desconocido ha descuartizado a una docena de sus pobladores. Los intentos por capturar al bicho (¿un lobo?, ¿un oso?, ¿un hombre?) han resultado inútiles hasta la llegada de Grégoire de Fronsac que, apoyándose en su ciencia , se hará cargo de la misión de aniquilar a la misteriosa criatura. A Grégoire lo acompaña un indio llamado Maní. Grégoire es un hombre de la Ilustración, que intenta explicar el misterio de la Bestia asesina racionalmente; el indio, al contrario, utiliza rituales mágicos. Ambos recalan en la mansión de un conde, donde establecen su cuartel general y comienzan a elaborar estrategias para liberar al pueblo de esa amenaza. En el contexto de una decadente aristocracia, uno de las hipótesis presentadas es que los asesinatos forman parte de una acción de los propios nobles que, ante la creciente presión ejercida por el Tercer Estado y el temor a que estos inicien una revolución, trataron de sembrar el terror. Dicho de otra manera, una advertencia de la aristocracia del caos que llegaría con la llegada de la revolución, una forma de sembrar el miedo entre los campesinos que renegaran de la fe en la iglesia y la nobleza. Jugando con los hechos reales y las invenciones para el guión, Gans postula la posibilidad de que los grandes lobos muertos en 1767 no fuesen de verdad la Bestia, sino que éstas capturas fuesen un fraude cometido por el propio Luis XV para acabar con el problema de cara a la galería.
Según la película, verdadero responsable sería realmente una bestia entrenada por el noble Jean-François de Morangias, destacado durante unos meses en Senegal y que a la vuelta se había traído una camada de cachorros de lupus alimonatis tras matar a su madre. Morangias, miembro de una sociedad secreta tradicionalista llamada El Pacto de los Lobos, con importantes miembros en la nobleza local y la Iglesia, pretendía con ello socavar el prestigio de la Corona y causar la caída del rey, acusado de ser demasiado moderno por los estamentos tradicionales.
La historia de la Bestia de Gévaudan tiene una base real, la de una alimaña que causó más de un centenar de muertos en esa régión del centro de Francia. Para saber más sobre la
bestia...